Estimados amigos:

La iglesia románica de Susín, levantada en el siglo XI, el pasado día 24 de junio de 2001 dio las primeras muestras de hundimiento, al partirse en dos una viga del tejado y quedando un enorme boquete.

El pueblo de Susín, lugar formado por dos casas y despoblado en 1964, volvió a la vida hace diez años gracias a los esfuerzos de Angelines Villacampa, la última descendiente de una familia que, al menos, desde hace 500 años, ha habitado dicho enclave, situado en uno de los más hermosos parajes de Aragón.

Ella, sin luz eléctrica (gracias a una promesa electoral que nunca se acaba de cumplir) y luchando no sólo contra la maleza sino también contra el desentendimiento de todos los que en esta tierra han ejercido la política, ha ido abriendo calles y caminos, ha hecho de su casa un verdadero hogar y refugio para todos los caminantes, y trata de recuperar el sentimiento que quedó olvidado entre las ruinas, un sentimiento de muchos siglos, de muchas personas que nacieron, soñaron, rieron, lloraron y murieron al abrigo de esas mismas piedras.

Entre las esperanzas de Angelines está el que la pequeña iglesia de Susín vuelva al esplendor de otros tiempos. Y en respuesta a su enérgico empeño, son muchas las personas que, a pesar de lo apartado del lugar, en los fines de semana y en las vacaciones van a visitar esta pequeña joya del románico. Y es que, desde el inicio de su retorno a Susín, el pueblo de sus mayores, ha tratado de implicar a los responsables políticos para que la iglesia no llegara a la ruina.

Pues bien: la iglesia de Santa Eulalia de Susín ya no aguanta más y de no acometerse la reforma pertinente, en el próximo invierno y con las primeras nevadas se hundirá irremediablemente.

Necesitamos tu ayuda ejerciendo la correspondiente protesta y el requerimiento para que el Gobierno de Aragón proceda a la restauración definitiva de la iglesia de Susín.

Si estás conforme con ello, pega la siguiente carta en tu correo y envíala a la dirección electrónica que encontrarás al final, perteneciente a la Consejería de Cultura del Gobierno de Aragón.

Te estaremos profundamente agradecidos.